Mostrando entradas con la etiqueta Delicias Dulces. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Delicias Dulces. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Tarta de Frambuesas


El otro día cuando fui al supermercado al pasar por la sección de la fruta vi unas frambuesas naturales y frescas, que me llamaron la atención. No puede resistirme a ellas y las compré.

De camino a casa empecé a darle vueltas a la cabeza, para decidir con que podría combinarlas de manera que no las horneara ni las cocinara de ningún tipo.

Hay postres en los que unas frambuesas congeladas son estupendas, lucen y saben deliciosas igual que si fueran frescas. Pero al disponer de estas frutitas frescas, necesitaba algo que luciera y así lo hice.

Además, hice la crema pastelera en el micro. Era la primera vez que me aventuraba a hacerla así, y salio genial.

Esta tarta de frambuesas es deliciosa, con base de hojaldre crujiente, una crema pastelera con el dulzor justo que combina perfectamente con la acidez moderada de las frambuesas frescas.

¿Qué se necesita?
- Masa Redonda de Hojaldre 
- Un Poco de Mantequilla Para Engrasar
- 250 ml de Leche Entera
- 1/2 Cucharadita de Pasta de Vainilla
- 20 g de Harina de Maíz
- 55 g de Yemas de Huevo
- 65 g de Azúcar
- 15 g de Mantequilla
- 200 g de Frambuesas Frescas
- Un poco de Azúcar Glacé

Precalentamos el horno a 200°C.

Buscamos un molde de unos 19 cm de diámetro.

Extendemos la plancha de masa hojaldre sobre una superficie plana.

Como probablemente sea bastante más grande que el molde, pondremos sobre el centro de la masa el molde y marcaremos unos 3 cm aproximadamente de masa que salga de la base del molde.

Recortaremos con ayuda de un cuchillo bien afilado el aro de masa de hojaldre que nos sobrará.

Lo reservaremos plastificado en la nevera, para usarlo en palitos de hojaldre con queso mismamente.

Engrasamos el molde y colocamos una base de papel de horno en el.

Sobre esa base colocamos la masa de hojaldre.

Si hemos hecho bien el corte conseguiremos cubrir la base del molde y la masa subirá un poco por los lados.

Pinchamos la base con un tenedor y la cubrimos con papel de horno.

Encima de ese papel de horno, echamos unas judías o garbanzos secos para que hagan peso.

Metemos el hojaldre al horno unos 15 minutos.

Al pasar ese tiempo, sacamos el molde con el hojaldre, le quitamos el papel con el peso, con cuidado de no quemarnos.

Volvemos a meter el molde en el horno para que termine de hacerse el hojaldre, 5 minutos.

Después de ese tiempo, sacamos el molde con el hojaldre del horno.

Lo dejamos enfriar un poco, antes de desmoldar con cuidado la base, para que no se rompa.

Ahora empezamos con la crema pastelera en el microondas.

En un cuenco amplio, vertemos la leche fría, la pasta de vainilla, la harina de maíz, las yemas y el azúcar.

Con unas varillas batimos bien la mezcla para que quede bien diluido todo.

Metemos el cuenco en el microondas a 750 w durante 2 minutos.

A los dos minutos removemos la mezcla del cuenco.

Volvemos a poner el microondas otros 2 minutos.

Al terminar ese tiempo volvemos a ligar la crema, y así volvemos a calentar la crema por intervalos de 2 en 2 minutos hasta que se cumplan en total 10 minutos desde la primera vez que lo metimos en el microondas.

Al pasar esos 10 minutos, mezclamos bien la crema pastelera con las varillas.

Añadimos la mantequilla y pasamos la crema por un colador para que quede más fina.

Metemos la crema pastelera directamente en una manga de pastelería, bien cerrada y la dejamos enfriar.

Una vez fría la base de hojaldre, la rellenamos con la crema pastelera ya fría con ayuda de la manga pastelera.

Ya sólo nos queda colocar las frambuesas encima hasta cubrir toda la crema.

Por último, la decoramos espolvoreando un poco de azúcar glacé sobre la tarta.

¡A disfrutar!

viernes, 13 de julio de 2018

Flan de Café


Me encanta hornear postres pero el verano no es el mejor momento para hacerlos.

Con este flan, me despido para disfrutar del verano sin encender el horno, que se pasa muuucho calor. ;)

Este flan fresquito, si os encanta el café, es una delicia.

No es un sabor suave a café, sabe bien a café y al no ser demasiado dulce, te refresca un montón.

Si se hace por la mañana a primera hora o por la tarde noche, tendrás tiempo para que se temple en la cocina y se quede luego fresquito al dejarlo reposar en la nevera.

¿Qué se necesita?
- 6 Huevos
- 6 Cucharadas de Azúcar Colmadas (unos 20 g cada una)
- 5 Cucharadas Colmadas de Café Soluble Descafeinado Nescafé
- 1 Litro de Leche Entera

También se necesita:
- 1 Flanera con Tapa de Enganches
- 1 Olla a Presión Rápida

Mezclamos con ayuda de unas varillas en un cuenco grande los huevos con el azúcar y el café.

Una vez tengamos una mezcla homogénea, añadimos la leche y lo mezclamos.

Si tenéis batidora eléctrica, se puede batir todo a la vez a velocidad baja y terminareis antes. 

Si se bate a velocidad alta, quizá acabes con el flan por toda la cocina.

Echamos agua dentro de la olla que llegue a la mitad de la altura de la flanera una vez esté llena dentro.

Podemos averiguar la cantidad de agua que necesitamos en la olla, echando un poco de agua y metiendo la flanera vacía, pero haciendo peso dentro.

Al sacarla veremos hasta donde se ha mojado por fuera y así llenaremos o vaciaremos la olla de agua.

Ahora ya vertemos el flan en su flanera, le ponemos la tapa y la cerramos.

Tapamos la olla y la ponemos al fuego.

En mi olla que tiene dos posiciones, pongo el selector en posición 1.

Una vez que empiece a sonar que sale vapor, es cuando se deja hirviendo 5 minutos.

Una vez pasados los 5 minutos y se retira de la fuente de calor.

Se deja reposar hasta que se pueda abrir la olla al haberse vaciado del vapor.

Sacamos la flanera del agua hirviendo con mucho cuidado de no quemarnos y la dejamos reposar hasta que temple.

Una vez este templada la podemos meter en la nevera para que este fresquito el flan.

¡Disfrutad el Postre y Feliz Verano!

martes, 26 de junio de 2018

Tarta Todo Chocolate


  Esta tarta esta deliciosa para los que les fascine el chocolate, por supuesto.

Fácil y rápida, con unos cuantos ayudantes, todo será más entretenido.

¡Ayudantes, a por el mandil! 

Como se mezcla todo a la vez es divertido para que cada uno vaya añadiendo algún ingrediente. Se puede hacer con mezcladora o a mano para entretener más a los ayudantes. ;)

¿Qué se necesita?
- 190 g de Azúcar Moreno
- 130 g de Mantequilla Pomada
- 140 g de Yogur Griego Natural
- 3 Huevos L
- 170 g Harina Leudante
- 50 g de Cacao Puro
- 1 Pizca de Sal

Ganache y baño:
- 300 g de Chocolate de Cobertura Negro
- 60 ml de Nata para Montar
- 50 g de Agua
- 50 g de Azúcar 

- Bolitas de Azúcar para Decorar

Precalentamos el horno a 180°C.

Nuestros ayudantes puede ir engrasando dos moldes iguales redondos de unos 15 cm.

En un cuenco grande añadimos todos los ingredientes a la vez y los mezclamos hasta tener una masa homogénea.

Vertemos en los moldes y al horno, durante unos 25 minutos o hasta que al pinchar con una varilla, esta salga limpia.

Mientras se enfrían los bizcochos, preparamos la ganache.

En un cazo pequeño preparamos un almíbar poniendo a calentar el azúcar y el agua, hasta que lleguen a ebullición.

Lo retiramos del fuego y reservamos.

En un cuenco grande ponemos el chocolate y lo reservamos.

En otro cazo calentamos la nata hasta que hierva.

Una vez hervida, la vertemos sobre el chocolate y lo mezclamos con cuidado hasta que tengamos una mezcla homogénea.

Añadir el almíbar al chocolate y lo mezclamos todo bien.

Los dos bizcochos ya fríos los dividimos por la mitad en horizontal y así tendremos 4 capas de bizcocho.

De la ganache separamos la mitad en un vaso batidor y cuando se enfríe lo montamos con varillas.

Ese ganache es el que usaremos para rellenar entre las capas del pastel.

Montamos la tarta colocando las capas alternando bizcocho, ganache, bizcocho, ganache...

Calentamos la ganache un pelín en el micro hasta que llegue a los 38° o 40°C, la mezclamos bien y con ella bañamos la tarta para que brille.

Decoramos con bolitas de azúcar.

¿Quién quiere tarta?


lunes, 18 de junio de 2018

Plum-Cake


 Hay días de fin de semana en los que no hay prisas y te levantas con calma, bueno toda la calma que se puede esperar cuando tus peques llevan despiertos un rato jugando. ;)

Pero vamos, me refiero a que no tienes compromisos, partidos, ni obligación de estar a una hora en un sitio determinado.

Esos días te preparas el desayuno y disfrutas de este plum-cake que hará las delicias de toda la familia. Mejor prepararlo un día antes, para tenerlo listo para el fin de semana. :)

¿Qué se necesita?
- 250 g de Mantequilla Pomada
- 250 g de Azúcar
- 3 Huevos L
- 250 g de Harina
- 270 g de Manzanas Reineta
- 20 g de Orejones
- 30 g de Pasas
- Pizca de Canela
- Zumo de limón
- Pizca de Sal

Precalentamos el horno a 180°C.

Engrasamos un molde alargado y lo mantenemos en la nevera.

Pelamos las manzanas, quitamos el corazón y las cortamos en dados.

Podemos añadir unas gotas de zumo de limón para que no se oscurezcan.

Troceamos los orejones en trocitos pequeños y los reservamos.

Ponemos las pasas en una taza con muy poca agua y las calentamos en el microondas 1 minuto, así se hidratarán.

En un cuenco grande batimos la mantequilla con el azúcar hasta que quede una mezcla cremosa.

Cogemos un cuenco pequeño y un vaso batidor. 

Separamos las claras en el vaso batidor y las  yemas las ponemos en el cuenco.

Añadimos las 3 yemas poco a poco a la mezcla cremosa de mantequilla y azúcar.

Vertemos el líquido de las pasas a la crema y seguimos batiendo.

Las manzanas, los orejones y las pasas las pasamos por un poco de la harina que tenemos para el bizcocho.

Añadir las frutas a la mezcla cremosa con movimientos envolventes.

Incorporamos la harina junto con la pizca de canela, poco a poco.

Las claras reservadas las montamos a punto de nieve con una pizca de sal.

Añadimos la mitad de las claras a la mezcla y una vez incorporadas, añadimos la otra mitad.

Sacamos el molde de la nevera y vertemos la masa.

Metemos al horno durante unos 60 minutos, o hasta que al pinchar con un palito de brocheta, este salga completamente limpio.

Dejar reposar para desmoldar.

¡A disfrutar de un buen desayuno!

viernes, 20 de abril de 2018

Tarta de Santiago


¡Que bien! Parece que, aunque quizás con algún chubasco de por medio, ya podremos disfrutar de los parques, jardines, patios y terrazas.

Vale que necesitamos mucha agua para poder llenar los pantanos para poder beber, para los cultivos y limpiar las ciudades de contaminación, pero es que al venirnos toda la lluvia de golpe en un espacio tan concentrado... Ya había días que miraba por la ventana y decia: "Uffff". Ja, ja, ja, eso yo, que mis niños miraban por la ventana y super felices decían: "¡¡¡Bien, paraguas!!!", o "¡¡¡Botas de agua para saltar en los charcos!!!"

Esos son los momentos en los que me doy cuenta de que cada persona tiene una manera distinta de ver las cosas. Es cuando pienso que hay cosas muy sencillas que te pueden alegrar el día como cuando ves esas caras de felicidad en un día nublado.

Puesto que ahora hay que aprovechar el buen tiempo, que teníamos ganas ya, que tarta mejor que la de Santiago para llevárnosla de excursión. Se tarda poco en hacer y te la puedes llevar sin que se rompa. ¡Que más se puede pedir!

¿Qué se necesita?
- 180 g de Azúcar Glacé
- 3 Huevos
- 250 g de Almendra en Polvo
- 1 Cucharadita en Levadura en Polvo
- Ralladura de Limón
- Pizca de Canela (opcional)
- 5 Cucharadas de Leche o Agua (si fuera necesario)

Para decorar:
- 50 g de Azúcar Glacé

Precalentar el horno a 180°C.

En un cuenco grande batimos la almendra en polvo con los huevos.

Añadimos la levadura, la ralladura de limón y la canela.

Si la mezcla es muy espesa, añadimos entre 3 y 5 cucharadas de leche. Si no toleramos bien la leche podemos cambiarla por agua.

Verter sobre un molde engrasado redondo de unos 25 cm de diámetro.

Meter al horno de 12 a 18 minutos.

Mientras esperamos podemos hacernos en un papel la cruz de Santiago y recortarla.

Una vez lista la tarta, la dejamos reposar para que enfríe.

Sólo nos queda decorarla.

Colocamos la cruz de Santiago en medio de la tarta.

En un colador ponemos el azúcar glacé y agitando el colador por encima de la tarta nos quedará preciosa.

Ahora con mucho cuidado y con ayuda de la punta de un cuchillo levantamos la cruz de papel y listo.

¡Vámonos de excursión!

viernes, 6 de abril de 2018

Torta de Mondas


El domingo pasado empezaron las celebraciones de las Mondas en Talavera de la Reina, con diversas actividades a lo largo de la semana.

Mañana sábado es el Gran Cortejo de Mondas que es muy llamativo y a los niños les encanta ir a verlo, por la cantidad de personas que lo componen. Aunque lo que más les llama la atención no es sólo el carrito de Mondas tirado por los carneros, sino un buey enoooorme que lleva una ofrenda a la Virgen de Nuestra Señora del Prado. El buey es tan grande que los niños parecen duendes a su lado, es impresionante.

Por la mañana, se puede ver el encuentro de gigantes y cabezudos, así como el encuentro de peregrinos.

Para las horas de comer y picoteo si no se quiere ir a casa, podemos disfrutar de las tapas especiales que se preparan en honor a esta semana siguiendo la ruta gastronómica de Mondas.

Por las noche como colofón final, el gran espectáculo de luces sobre una cortina de agua en el Lago de la Alameda.

En honor a las Mondas he hecho una torta deliciosa que no se si durará hasta el domingo, por que nada más hornearla ya todos la queríamos probar.

¿Qué se necesita?
- 125g de Harina de Trigo Normal
- 60 g de Azúcar 
- 50 g de Harina de Almendras
- 125 g de Mantequilla

Precalentar el horno a 180° C.

Empezamos tamizando la harina sobre un cuenco.

A continuación tamizamos el azúcar y la harina de almendras, añadiéndolo al mismo recipiente.
Incorporamos la mantequilla y la frotamos con todos los ingredientes hasta formar una masa homogénea.

En un molde rígido de unos 20 cm, colocamos una base de papel de horno engrasado.

Extendemos la masa sobre el papel y aplanamos con ayuda de una cuchara.

Pinchar con un tenedor para decorar.

Meter al horno durante 20 minutos.

Sacamos del horno y volvemos a repetir el dibujo.

Volver a meter al horno unos 10 minutos más para que se endurezca.

Ya sólo hay que esperar a que se enfríe y a degustarla.

¡Felices Fiestas de Mondas!

domingo, 17 de diciembre de 2017

Tarta Navideña


Al acercarse las fiestas navideñas si a algunos postres les damos una decoración diferente son más llamativos y festivos.

Este año como a mis peques les encantan las mandarinas, están especialmente dulces y carnosas, y se encuentran fácilmente, pensé en un postre con ellas.

Para decorar necesitaba algo con color, que fuera natural, fresco, con una fragancia sutil que combinara con el sabor de las mandarinas. Pase por una tienda especializada en productos naturales y al ver los pistachos sin tostar con su maravilloso color, decidí que eran lo que necesitaba para dar la textura que tenia pensada.

Esta tarta es tiernísima, deliciosa y desaparecerá de la mesa en un momento.

¿Qué se necesita?
- 5 Mandarinas Apretadas
- 250 g de Azúcar
- 2 Huevos L
- 100 g de Aceite de Oliva Virgen Extra
- 1 Yogur de Limón o Griego
- 250 g Harina Leudante
- Pizca de Sal
- 125 ml de Agua
- 150 ml de Azúcar
- 25 g de Cacao Dulce
- 25 g de Cacao Amargo
- 120 g de Tableta de Chocolate
- 1 Cucharadita de Mantequilla
- Queso Crema
- 50 g Pistachos
- 1 Estrella de Azúcar

Precalentar el horno a 180°C.

Lavar las mandarinas y cortarlas en cuartos.

Quitar la piel blanca del centro.

Triturar los cuartos de mandarinas, hasta que sea una mezcla homogénea y lo más fina que podamos conseguir. Reservar.

En un cuenco añadir el azúcar, los huevos y batir bien.

Verter el aceite y seguir mezclando.

Juntar las mandarinas trituradas y el yogur, mezclarlo bien.

Por último, incorporar la harina y la sal integrándola con cuidado totalmente.

Al molde previamente engrasado.

Y al horno con ventilador unos 25 minutos, o hasta que al pinchar con una varilla salga limpia.

Sacar del horno y dejar enfriar.

Mientras preparamos el baño de chocolate para cubrir la tarta.

Calentamos el agua y el azúcar hasta que se disuelva todo y empiece a hervir.

En ese momento retirar del fuego, añadir los cacaos y mezclar.

A continuación, incorporar la mantequilla y el chocolate fundido. Mezclar.

Reservar el baño para que se temple con plástico transparente pegado al chocolate.

Colocamos la tarta sobre una rejilla con la parte de abajo hacia arriba.

Cubrimos la tarta con una capa finita de queso crema, para tapar los poros.

Metemos la tarta 10 minutos al congelador.

Nada más sacarla del congelador vertemos el baño de chocolate sobre la tarta, que sigue sobre una rejilla, poco a poco hasta que se cubra entera.

Goteará por los bordes probablemente.

Mover un poco la tarta sobre la rejilla para que el chocolate se extienda por igual por toda la superficie.

Dejar reposar 2 minutos y luego colocar en el plato de presentación.

Trocear los pistachos con un cuchillo, en trozos grandes.

Ahora queda lo más delicado, hacer la forma de árbol con los pistachos sobre la cobertura de chocolate.

Como final, coronamos la copa del árbol con una estrella y ya solo nos queda una cosa.

¡Disfrutar de la Navidad!

sábado, 11 de noviembre de 2017

Brownie de Toblerone


Mi hija mayor aprendió a leer hace dos años y ahora mismo tiene una velocidad pasmosa leyendo. Tanto que este verano llego a leer 17 libros infantiles, pero no de 10 hojas sino que tenían casi 200 paginas.

En algunos de esos libros hay actividades para entretenerse al final y una de ellas era hacer un Brownie. Así que, en cuanto encontramos tiempo después de que mi niña hiciera sus deberes y merendara, aprovechando que no teníamos clases extraescolares, nos pusimos manos a la obra.

Como para la receta se necesitaba chocolate y al haber ido hace poco al aeropuerto, donde por todos lados vendían Toblerones gigantes. Decidimos dar una vueltecita a la receta y el resultado fue que un olor delicioso inundaba la cocina y el brownie estaba para chuparse los dedos.

¿Que se necesita?
- 255 g de Toblerone negro
- 150 g de Mantequilla
- 120 g de Harina 
- Pizca de Sal
- 2 Huevos L
- 1/2 Cucharadita de Pasta de Vainilla
- 200 g de Azúcar
- Nueces y Piñones al Gusto

Precalentar el horno a 170°C.

Forrar con papel de horno engrasado, un molde rectangular.

Fundir en un cuenco el Toblerone y la mantequilla al microondas, por tiempos de 30 en 30 segundos hasta que se funda el chocolate.

Remover con una cuchara para unificar la crema de chocolate.

Pesar en un cuenco a parte la harina, incorporar la sal y reservar.

Cuando el chocolate se haya templado, verterlo en un cuenco más grande donde mezclaremos todos los ingredientes.

Añadiremos los huevos, la pasta de vainilla y el azúcar.

Mezclar bien con una cuchara.

Añadir la mitad de la harina y mezclar.

Por último, incorporar el resto de la harina hasta conseguir una mezcla homogénea.

Verter la mezcla de chocolate en el molde.

Extender por encima los piñones y las nueces en trocitos. 

Meter al horno, durante unos 30 o 35 minutos.

Al pinchar con un palillo el brownie, saldrá un poco húmedo.

Si dejáis el brownie unos 10 minutos más, tendréis un brownie más crujiente.

¡ Espero que lo probéis !

lunes, 26 de junio de 2017

Bundt de Fiesta


Ya ha terminado el cole este año y para celebrarlo después de la fiesta de fin de curso este bundt cake es genial.

Los peques disfrutaron en la fiesta por que no pararon que si castillos hinchables, que si pintacaras, que si baile...

Al día siguiente durmieron hasta tarde y después del desayuno decidimos hacer una tarta de fiesta, rápida, sencilla y deliciosa.

La decoración con chocolate fundido más las miniperlas doradas y plateadas, son lo más y a mis peques les encantó.

¿Que se necesita?
- 225 g de Azúcar
- 112 g de Mantequilla
- 4 Huevos
- 100 g de Chocolate Fundido
- 75 ml de Leche
- 190 g de Harina Leudante

- 250 g de Queso Mascarpone
- Azúcar Glacé al Gusto

- 200 g de Chocolate Fundido
- Miniperlas de Azúcar

Empezamos precalentando el horno a 180° C.

Fundir los 100 g de chocolate: para ello echaremos la tableta de chocolate en un cuenco  y lo meteremos en el microondas por tiempos de 30 en 30 segundos. Reservamos.

Batir en un cuenco el azúcar con la mantequilla hasta que tengamos una pasta cremosa.

Iremos añadiendo los huevos uno a uno, sin dejar de batir.

Incorporamos el chocolate fundido ya templado a la mezcla, la leche y seguimos batiendo.

Por último, añadimos la harina con levadura, mezclamos bien y al molde para bundt.

Meter al horno unos 35 minutos o hasta que al pinchar con una varilla salga limpia.

Una vez listo, sacar del horno y dejar enfriar.

Preparamos la crema de mascarpone mezclando el queso mascarpone con azúcar glacé al gusto.

Desmoldar el bundt cake y cortar por la mitad en horizontal.

Rellenar con crema de mascarpone.

Fundir los 200 g de chocolate.

Con ayuda de vuestros peque ayudantes vertirlo por encima del bizcocho.

Y ahora que dispersen las miniperlas sobre el chocolate fundido.

¡ A disfrutar!

jueves, 11 de mayo de 2017

Tarta Perla Negra


Llega el fin de semana de las Ferias y si el tiempo acompaña, serán días de fiesta, de reunión o de descanso si aprovechas el 15 para hacer puente junto con el sábado y el domingo. 

Tanto si piensas estar de fiesta continua, como de descanso creo que siempre apetece en algún momento del día, sentarse, estirar las piernas y deleitarse con un buen postre. 

Esta tarta esta inspirada en una Tarta de Maltesers, de Lorraine Pascale. Es impresionante, deliciosa y las perlas de cereales crujientes están recubiertas por chocolate puro.

Lo mejor de esta tarta, es que aparecerán ayudantes por todos lados dispuestos a colocar las perlas crujientes de chocolate. Y serán de gran ayuda, siempre que no se las coman todas antes de colocarlas. ;)

¿Que se necesita?
- 150 g de Harina con Levadura Incorporada
- 50 g de Cacao Dulce en Polvo
- 1 Cucharadita de Levadura
- 250 g de Azúcar
- 125 g de Yogur Griego
- 4 Huevos M
- 150 g de Mantequilla Pomada
- 1 Pizca de Sal
- Unas 250 Perlas de Cereales Recubiertas de Chocolate Puro 
- 7 Cucharadas de Mermelada de Frambuesa
- 200 ml de Nata para Montar
- 1 Cucharada de Azúcar
- 250 g de Mantequilla
- 112 g de Azúcar Glacé
- 100 g de Chocolate Fundido

Precalentamos el horno a 180 ºC.
Metemos en el congelador la nata, las varillas de batir y el recipiente de batir.

Engrasamos un molde circular de unos 24 cm de diametro. 

Tamizamos la harina, el cacao y la levadura en un cuenco grande. 

Añadimos el azúcar, el yogur griego, los huevos, la mantequilla pomada y la piza de sal. 

Batimos bien hasta tener una mezcla homogénea.

Verter la mezcla en el molde y colocar en el horno unos 40 minutos o hasta que al pinchar con una varilla de madera, esta salga limpia. 

Una vez listo, dejar templar antes de desmoldar. 

Mientras se enfria, preparamos la nata montada y sacamos del congelador la nata, las varillas y el recipiente. 

Agitamos la nata, la vertemos dentro del recipiente y la batimos hasta que se monte.

Una vez subida la nata, añadimos el azúcar, a gusto de cada uno, y batimos bien para incorporarlo.

Reservamos la nata, dejandola tapada dentro de la nevera.

Ahora preparamos la crema de mantequilla de chocolate: primero fundimos el chocolate y lo dejamos templar.

En un cuenco batimos la mantequilla hasta que tenga punto de pomada, añadimos el azúcar glacé y batimos durante unos 5 minutos.

Cuando este la crema homogénea, añadimos el chocolate fundido y mezclamos todo.

Tapamos la crema de chocolate y la reservamos en la nevera.

Ahora cortamos el bizcocho por la mitad en horizontal.

Extendemos la mermelada de frambuesa sobre una de las partes del bizcocho.

Sacamos la nata y la añadimos sobre la mermelada.

Tapamos con la otra parte del bizcocho.

Recubrimos la tarta con la crema de chocolate, hasta que quede bien recubierta por todas partes.

Una vez cubiertos todos los lados de la tarta empezamos con la colocación de las perlas de chocolate.

Recomiendo empezar por los laterales junto a la base e ir siguiendo siempre lineas.

Cuando este totalmente cubierta, ya solo queda dejarla reposar en la nevera para que la crema de chocolate endurezca y sea más facil repartirla.

¡Felices Ferias!

sábado, 29 de abril de 2017

Hojaldre de Frutos Rojos


Este fin de semana se junta con el Día de Trabajo. 

En hornor a la celebración de este día, que mejor que hacer un postre estupendo y que nos de poco trabajo. 

Con este Hojaldre de Frutos Rojos, quedas como una reina y está para chuparse los dedos. 

¿Que se necesita?
- 1 Plancha de Hojaldre Rectangular
- 500 g de Frutos Rojos
- 200 ml de Nata para Montar
- 1 Cucharada de Azúcar
- 1 Cucharada de Almendras en Dados
- Azúcar Glacé 
- 1 Tableta de Chocolate

Precalentamos el horno a 200ºC.

Metemos en el congelador la nata, las varillas de batir y el recipiente de batir.

Sacamos la masa de hojaldre de la nevera y pasados unos minutos la extendemos. 

En una bandeja de horno, colocamos papel de horno engrasado.

Dividimos por la mitad la masa de hojaldre de manera que tengamos dos rectángulos iguales. 

Colocamos los dos rectángulos sobre el papel de horno con un poco de espacio entre ellos. 

Pinchamos uno de los rectángulos, para que no crezca mucho. Será nuestra base.

Metemos al horno, hasta que estén dorados los dos rectángulos, unos 10 o 15 minutos aproximadamente.

Sacamos del horno y reservamos para que se vayan enfriando. 

Sacamos del congelador la nata, las varillas y el recipiente. 

Agitamos la nata, la vertemos dentro del recipiente para batir y manos a la obra.

Batimos la nata hasta que se monte. 

Una vez subida la nata, añadimos el azúcar a gusto de cada uno y batimos bien para incorporarlo.

Cogemos un par de cucharadas de frutos rojos y los trituramos, así obtenemos su jugo.

Cuando el hojaldre ya este frío, colocamos el resto de los frutos rojos sobre el hojaldre que habíamos pinchado, es el que menos ha subido.

Por encima, extendemos la nata y casi todo el jugo que habíamos reservado.

Echamos la almendra en dados sobre la nata. 

Colocamos el otro rectángulo de hojaldre de tapa y espolvoreamos con azúcar glacé.

También rallamos un poco de chocolate por encima y listo.


Truco

Si no encuentras frutos rojos frescos, una buena opción son los congelados.
Sólo habrá que sacarlos unas 2 o 3 horas antes del congelador, para poder usarlos.
Extenderlos sobre una fuente.
Si sueltan algo de jugo, lo podeis fusionar con la nata para darla un color rosado. 


 ¡Espero que os guste!

viernes, 21 de abril de 2017

Tarta Sorpresa de Fresa


Después de Semana Santa, nos metemos de cabeza en las Mondas, Fiesta de Interés Turístico Nacional en Talavera de la Reina.  

En los colegios hacen actividades sobre la celebración de esta antiquísima fiesta para celebrar la Primavera. 

En la época de los romanos los habitantes de la Talavera Romana, llevaban ofrendas a la Diosa Ceres para la protección de sus campos y ganados. Con el tiempo se cristianizo la fiesta y las ofrendas pasaron a realizarse en honor de la Virgen del Prado.

Las fresas aunque se pueden encontrar ya incluso en invierno, creo que es en primavera cuando realmente aumentan su sabor y son más dulces.

En honor a las Mondas y la primavera os presento mi Tarta Sorpresa. 

¿Que se necesita?
- 200 g de Azúcar
- 200 g de Mantequilla en Pomada
- 4 Huevos M
- 200 g de Harina Leudante
- 1 Cucharadita de Pasta de Vainilla
- 200 ml de Nata para Montar
- 40 g de Azucar Glacé
- 250 g de Fresas
- 45 g de Mermelada de Fresa

Para Decorar: 
- 140 g de Azúcar Glacé
- 60 g de Mamtequilla en Pomada
- 2 Cucharadas de Leche

Precalentamos el horno a 180 º C.

Recortamos una base de papel de horno de la medida de la base del molde. 

Engrasamos el molde y colocamos el papel de horno en la base del molde. 

Esparcimos azúcar por los laterales del molde para que no se nos pegue el bizcocho.

Empezamos mezclando el azúcar y la mantequilla hasta que sea una pasta homogénea. 

Añadimos los huevos 1 a uno, incorporamos la pasta de vainilla y lo mezclamos todo. 

Tamizamos la harina y la vamos incorporando poco a poco. 

Una vez listo, vertemos la mezcla dentro del  molde y al horno. 

A los 30 minutos tapamos con papel de aluminio por encima. 

A los 45 o cuando al pinchar con una varilla de brocheta salga limpia, apagamos el horno. 

Dejamos el molde dentro del horno un rato. 

Después sacar del horno y dejar enfriar unos 15 minutos antes de desmoldar. 

Mientras esperamos a que se enfrie, lavamos la fresas. 

Quitamos el rabito a las fresas, separamos las más iguales para decorar la tarta, serán unos 125 g del total de las fresas. 

Con los otros 125 g de fresas los troceamos, los mezclamos con la mermelada de fresa y lo reservamos. 

Montamos la nata y cuando este a medio montar, añadir el azucar y continuar para que quede bien firme. 

Reservamos la nata en la nevera, bien tapada. 

Preparamos el glaseado exterior, batiendo la mantequilla, con el azúcar y la leche, hasta que quede una mezcla  homogénea y blanca. 
El glaseado lo reservamos en la nevera tapado con film transparente. 

Como el bizcocho ya debe de estar frio, ¡vamos a preparar la tarta!

Si el bizcocho no ha quedado bien igualado, al salir del horno, lo igualamos antes de empezar. (Al final os cuento en el truco como igualar).

Una vez igualado el bizcocho, hacemos un circulo a 2 cm de todo el borde y sacamos una tapa de 0,5 cm de profunda que reservamos para más adelante.

Vaciamos el circulo interior, con ayuda de una cuchara, para conseguir una profundidad de 4 cm. 

En el centro echamos un poco de nata y encima las fresas con mermelada.
Cubrimos las fresas con el resto de nata.

Colocamos la tapa sobre la nata y ¡aquí esta la sorpresa!, una vez tapada y glaseada, no se ve el relleno sorpresa. 

Sacamos el glaseado de la nevera y extendemos un poco del mismo para cubrir todo el pastel. 

Metemos en la nevera el resto del glaseado y el bizcocho con la capa primera capa de glaseado durante unos 15 o 20 minutos. 

Al sacar el pastel de la nevera lo cubrimos con el glaseado que nos queda y con ayuda de un peine de pastelería podemos hacer un dibujo ondulado sobre el glaseado de la tarta.

Colocamos las fresas de adorno, sobre la parte alta de la tarta. 

Para terminar, con un pincel y la mermelada de fresa, barnizamos las fresas una vez puestas en la tarta.

¡Espero que la disfruteis!


El truco

Para igualar o trocear un bizcocho en varias capas con una regla, unos palillos y un cuchillo de pan, se consigue hacer facilmente. 

Medimos la misma altura a la que queremos cortar el bizcocho, pinchando un palillo a todo alrededor.

Con ayuda del cuchillo de pan vamos cortando poco a poco recorriendo la distancia entre los palillos con el cuchillo y rodeando a la vez el bizcocho.

Así, poco a poco se termina cortando una rodaja perfecta de bizcocho.

viernes, 7 de abril de 2017

Tarta de Kiwi

Hace unos días estupendos, con un sol brillante y aunque por las mañanas hace fresco, hacia el medio día el sol calienta.

Esta tarta es deliciosamente brillante, no solo por el brillo de los kiwis al barnizarlos, sino por su explosión de sabor en la boca. 

El bizcocho es suave y acompaña perfectamente con el sabor "brillante" del kiwi que a mis niños les recuerda a las fresas. 

Esta tarta con su molde de 25 cm de diametro, da la posibilidad de invitar a un postre riquísimo a bastantes personas quedando genial y sin demasiado trabajo. 

¿Que se necesita?
-  75 g de Mantequilla
- 150 g de Azúcar
- 3 Huevos M
- 50 ml de Leche
- Raspadura de 2 Naranjas Grandes
- 150 g de Harina
- 1 Cucharadita de Levadura
- 6 Kiwis (290 g)
- 1 Cucharada de Miel
- 1 Cucharada de Zumo de Limón
- 100 g de Chocolate al 70 %

Primero preparamos el bizcocho y para eso precalentamos el horno a 180 ºC.

Batimos la mantequilla y el azúcar hasta que tengamos una mezcla cremosa. 

Añadimos los huevos uno a uno, integrandolos bien antes de añadir el siguiente.

Ahora introducimos a la mezcla la ralladura de naranja y la leche. 

Por último, incorporamos ya tamizadas la harina y la levadura.

Vertemos la mezcla sobre el molde elegido y engrasado a no ser que sea de silicona. 

Al horno, unos 20 minutos o hasta que al pinchar con una brocheta, esta salga limpia. 

Mientras el bizcocho se hace, podemos ir pelando los kiwis.

Cortamos los kiwis en rodajas de unos 4 mm. cada una.

Cada rodaja la partimos por la mitad como media luna, salvo una que sera el broche final de la tarta. 

Una vez salga la tarta del horno, se tiene que enfriar totalmente para poder montar la tarta. 

Fundimos el chocolate en un cuenco en el microondas por tiempos de 30 en 30 segundos.

Dejamos templar el chocolate y lo reservamos. 

Una vez fria la tarta, pincelamos 2 circulos de chocolate concentricos en la zona donde irán colocados los kiwis. 

Una vez endurecido el chocolate, llega la parte decorativa.

Vamos colocando las medias lunas de kiwi, solapando unas con otras sobre los circulos concentricos de chocolate.

La rodaja que hemos dejado sin cortar, es la que cierra el último circulo de la tarta. 

Mezclamos muy bien, la miel con el zumo de limón colado, para que no tenga pulpa. 

Por último, barnizamos sobre los kiwis, para darles brillo y quitarles acidez. 


Toma Nota:
  • Esta tarta hay que consumirla en el día, por que sino el kiwi se ablanda mucho. 

¡Espero que os guste!

lunes, 13 de febrero de 2017

Tarta San Valentín


Cualquier momento es bueno para preparar una tarta, pero si encima es para celebrar algo, pues mejor todavia. 

Como se acerca San Valentín, creo que una tarta con los tonos rojos de las frambuesas, el sabor a nata del queso Mascarpone y la suave dulzura de los nevaditos, es perfecta.

De todas formas esta tarta se puede hacer en cualquier época del año, por que los nevaditos los encontre que los vendían en una tienda que tiene productos típicos de Castilla y los tienen todo el año.

Para esta tarta, tengo que agradecer a mis amigos "conejillos de Indias" por tomarsela casi entera en la primera prueba que hice con ellos en la que prescindí del azúcar y era bastante sosa. Pero gracias a ellos, hice una segunda con la cantidad de azúcar justa para que quedara deliciosa. :) 

¿Que sé necesita?
- 250 g de Frambuesas Congeladas
- 250 g de Queso Mascarpone
- 250 g de Queso Crema
- 10 g de Queso Parmesano Rallado
- 240 g de Azúcar
- 4 Huevos L
- 250 ml de Leche Entera
- 195 g de Harina
- 496 g de Nevaditos
- 25 g de Mantequilla

También, necesitarás un molde de 26 cm. desmoldable y papel de horno. 

Precalentar el horno a 180ºC.

Sacar las frambuesas del congelador y colocar en un cuenco para que se vayan descongelando.

En un cuenco pequeño derretimos la mantequilla con unos segundos en el microondas o poniendola en un cazo al fuego. La dejamos templar.

En un cuenco grande, desmenuzamos los nevaditos.

Añadimos la mantequilla fundida a los nevaditos y vamos apretando los nevaditos con la mantequilla para que quede una mezcla unida. 

Con el papel de horno, recortamos un circulo de mismo tamaño de la base del molde de la tarta. 

Engrasar el papel de horno y colocarlo dentro del  molde de la tarta. 

Añadir la mezcla de nevaditos y mantequilla.

Extender la mezcla apretandola contra la base, intentando que quede lo más igualada posible. 

En un recipiente grande y profundo, añadimos los quesos y los mezclamos con un tenedor. 

Añadimos los huevos y seguimos mezclando.

Incorporamos el azúcar, para crear una mezcla homogénea. 

Echamos la harina tamizada y continuamos mezclando. 

Lo último, vertemos la leche y la unimos a todos los ingredientes. 

Sobre la base de la tarta colocamos las frambuesas, pero no echamos el jugo que han soltado las frambuesas al descongelarse, ese le reservamos. 

Añadimos con cuidado para que las frambuesas no se muevan mucho, la mezcla homogénea de queso. 

Ahora es cuando por encima de la crema de quesos vertemos en hilo el jugo de las frambuesas extendiendolo por toda la tarta, no en un sólo sitio. 

Con ayuda de un palillo o varilla de brocheta, hacemos rizos o corazones con el jugo de las frambuesas al moverlo sobre la base de queso. 

Cuando hayamos quedado satisfechos con el resultado, metemos la tarta al horno.

Sin ventilador unos 45 minutos o hasta que al pinchar con una varilla de brocheta, salga limpia.
  

El Truco: No utilices varillas ni batidora por que no se tiene que incorporar aire a la mezcla, sino subirá mucho y luego se hundira.  

Toma Nota: 
  • Los nevaditos son rectangulares o circulares, no muy dulces y hojaldrados. 
  • Si no encuentras los nevaditos, puedes sustituirlos por galletas pero la cantidad de mantequilla para hacer la base aumenta considerablemente.
  • La tarta la he hecho con frambuesas congeladas para que así con su jugo, poder hacer el dibujo de la parte de arriba de la tarta.  
  • Si os gustan mucho las frambuesas podeis aumentar la cantidad, por supuesto.
  
¡Espero que la disfruteis!

sábado, 24 de diciembre de 2016

Tarta de la Abuela Pepa


Nochebuena es una fiesta genial para pasar un buen rato, disfrutar de la compañia y recordar otras Nochebuenas.

Recuerdo las nochebuenas de cuando era  niña en casa de mi abuela donde eramos "cuarenta y la madre" como se suele decir, entre tios, primos...

Los mayores preparando la cena de Nochebuena, mientras que los niños nos dedicabamos a "perseguir" a mi abuelo por todos lados, para poder ayudarle en todo. Si habia que coger leña para encender la chimenea, ahí estabamos nosotros, si habia que subirse al tejado, pues también estabamos preparados... :)

Ahora en las Nochebuenas, mis peques son los que nos "persiguen" a todos para poder ayudar. Si hace falta coger leña para luego encender la chimenea, pues ahí están. Si hace falta poner la mesa ahí están, todo sea que quede como tu quieras, claro. Y si hace falta para ayudar en la cocina, también están dispuestos.

Esta tarta la hacia mi abuela es ideal para hacer con niños, no lleva horno y esta deliciosa. 

¿Que se necesita?
- 500 g de Zanahorias
- 150 g de Suizos (3 Suizos)
- 100 g de Coco Rallado (reservaremos algo para la decoración final)
- 3 Cucharadas Colmadas de Azúcar Glacé
- 40 g de Mantequilla (Opcional)
- Agua

También se necesita un molde redondo desmoldable de 15 cm. 

Pelar y trocear en rebanadas pequeñas las zanahorias. 

Poner en un cazo las zanahorias y cubrirlas bien de agua.

Hervir las zanahorias hasta que esten bien tiernas. 

Sacar las zanahorias del agua hirviendo y escurrirlas.

En un vaso batidor, echar las zanahorias, casi todo el coco, el azúcar y la mantequilla.

Triturar todo para que quede una buena crema.

Los suizos los cortamos en rebanadas de 1 cm. más o menos en horizontal.

Ahora nuestros peque-ayudantes pueden ponerse manos a la obra.

El molde redondo lo untamos de margarina. 

Colocamos una primera capa de suizos, poniendo la base de los suizos de base de la tarta. 

Para cubrir huecos hay que hacer recortes con algunas rebanadas. 

Sobre los suizos, untamos la crema de zanahoria. 

Ponemos otra capa de suizos, a continuación otra capa de crema de zanahoria.

Repetimos las capas hasta que terminemos con los suizos y la crema. 

La última capa de la tarta es de crema de zanahoria. 

Cubrir el molde con film transparente y a la nevera para que coja cuerpo. 
 
Mínimo unas 4 horas aproximadamente. 

Sacar de la nevera, pasar un cuchillo fino entre la tarta y el molde. 

Para decorar, yo hice una silueta de zanahoria que puse sobre la última capa de crema de zanahoria. 

Espolvoreamos el coco reservado sobre la última capa.

Quitar la silueta de zanahoria con mucho cuidado y lista para disfrutar.

¡Espero que os guste!

domingo, 5 de junio de 2016

Bizcocho a Vetas


¡Que bueno es desayunar algo hecho por ti mismo!
Con este bizcocho a vetas o mármol, se desayuna con otra cara, aunque estés recién levantado.
Durante la semana no suelo tener mucho tiempo para desayunar aunque un buen desayuno es importante y eso si es sagrado.  Hay que salir de casa listo para poder hacer frente a todo y con un bizcocho tan esponjoso como este, lo veras todo de otro color.
De todas formas, quizá sea más delicioso si lo degustas una mañana tranquila de fin de semana con unas vistas estupendas y el sol acariciando la mesa del desayuno...
Que idílico sería, aunque a mi esto no me pasa, je, je, je. Mi mañana de fin de semana a la hora del desayuno comienza por un: "¡QUIERO DESAYUNAR!" de mi peque, que parece que no la damos de comer por que se levanta con más hambre que el perro de un ciego. Y luego un: "¡Yo ayudo!" de los otros que luego se pelean por preparar la mesa del desayuno con su mantel o por poner el cacao en la mesa o el zumo o las cucharillas o cualquier cosa necesaria para un buen desayuno.
 Pero eso si, cuando saco el bizcocho y cada uno tiene su ración en el plato, con su vaso de leche y cacao con una pajita para beber, por supuesto. Ahí, es cuando surge el maravilloso milagro de... esa mañana tranquila con vistas estupendas al ver sus sonrisas en la cara y el sol acariciando la mesa del desayuno. :)
¿Qué se necesita?
- 150 g de Harina
- 1 Cucharadita de Levadura
- 25 g de Chocolate del 74 % de Cacao
- 75 g de Mantequilla
- 150 g de Azúcar
- 3 Huevos M
- 50 ml de Leche Entera
Precalentamos el horno a 180ºC.
Engrasamos un molde rectangular metálico o si es de silicona no hace falta engrasarlo.
Tamizamos la harina con la levadura y la reservamos.
En un cuenco pequeño fundimos el chocolate en el microondas por tiempos de 20 en 20 segundos, removiendo cada vez que pase ese tiempo para que no se queme. Reservamos.
En un cuenco grande batimos la mantequilla y el azúcar para que haga una mezcla cremosa.
Añadimos los huevos uno a uno para que queden bien incorporados.
Vertemos la leche y mezclamos.
Ahora vamos a ir echando la harina con la levadura poco a poco.
Separamos la mitad de la mezcla en otro cuenco.
A una de las mezclas vamos añadiendo poco a poco el chocolate fundido con movimientos envolventes, hasta que quede una mezcla homogénea.
En el molde que vamos a hornear, hay que ir intercalando a cucharadas la mezcla clarita y la mezcla de chocolate hasta que terminemos los dos cuencos.
Metemos el molde en el horno durante unos 45 minutos o hasta que comprobemos con una varilla de brocheta que esta sale limpia al pinchar el bizcocho.
Ya sólo queda esperar a que se enfríe para vivir una de esas mañanas estupendas. 
¡A disfrutar!

martes, 17 de mayo de 2016

Tarta Oriental

Las Ferias son un no parar y una gran oportunidad para ver a gente con la que coincides solo en estas fechas. Es un lugar de encuentro y en algún momento de ellas seguro que aparece alguien al que saludar. :)
Desde que empezaron hasta ayer eran todo actividades y conciertos. Hoy que ya ha terminado, algunas atracciones aún están abiertas y han bajado el precio. Se conoce popularmente como el día del niño.
Para estas fiestas creo que esta tarta especial y deliciosa es una buena manera de poner un broche de oro entre tanto ajetreo.
Esta tarta invita a descansar y disfrutar de la compañía de los amigos. No solo es espectacular y el aroma inunda tu cocina al hornear sino que lo mantiene durante el tiempo que dure la tarta. Aunque siendo realista... dura poco.
En ella, utilizamos las estupendas fresas que están llegando a todas las fruterías desde hace meses, junto con el frescor de los limones y el exótico aroma del cardamomo.
¿Qué se necesita?
- 125 g de Mantequilla
- 112 g de Azúcar
- 1 Limón
- 2,5 g de Cardamomo (sin la cascara)
- 2 Huevos
- 1 Yogur Griego
- 175 g de Harina
- 3/4 de cucharadita de Levadura
- Pizca de Sal
- 9 Fresas
- 30 g de Chocolate Negro
Precalentamos el horno a 180ºC.
Abrimos las vainas de cardamomo y sacamos las semillas.
Con ayuda de un mortero trituramos las semillas para que queden en polvo y reservamos.
Batimos juntos el azúcar y la mantequilla tipo pomada.
Cuando tengamos una mezcla homogénea añadimos la ralladura de limón y su zumo poco a poco para que quede todo bien integrado.
Añadimos el cardamomo en polvo.
Incorporamos los huevos uno a uno.
Ahora vertemos el yogur.
Tamizamos la harina con la levadura y la sal, vamos añadiéndolo para que se incorpore todo perfectamente.
Verter en un molde previamente engrasado y al horno.
Después de unos 35 minutos o cuando la varilla de madera salga limpia, sacar del horno.
Dejamos que repose en el molde y luego en una rejilla hasta que se enfríe. 
Fundimos el chocolate.
Hacemos una pequeña manga pastelera con papel de horno haciendo un pequeño cono que llenaremos con el chocolate y al que le cortaremos la punta para que salga el chocolate fundido. 
Con la manga hacemos hilos en la parte de arriba del bizcocho.
Ahora lavamos las fresas, las secamos y las cortamos para quedarnos con las "montañitas de las fresas", como dicen mis niños.
Gracias a la ayuda de mis maravillosos ayudantes las montañitas quedaron perfectamente colocadas al final de cada hilo de chocolate y en el centro.
Lo que nos queda de las fresas es el mejor premio para los ayudantes. ;)
 El truco
Si no se tiene un mortero a mano, se pueden meter las semillas en una bolsa y pasarlas un rodillo por encima.  
¡Espero que os guste!